Retomo mi blog. Y a partir de ahora, hablaré de él de todo lo que me plazca. Ya sea de sentimientos, política, televisión, música, medicina..
El Miércoles pasado fui a Correos a pedir el voto por Correo (ya que para el día de las elecciones ya estaré por tierras catalanas). La verdad que pensé que me iban a mirar raro los de la en antaño llamada estafeta, pero no. Fue fácil, sencillo. Ahora, a esperar la documentación y meter la papeleta (porque la decisión la tengo clara). Me llamó la atención la conversación de dos chicas (que no creo que superaran los 30 años) sobre mi solicitud. Me sentí un tanto observado y criticado. Hablaban sobre que votarían sino tenían nada mejor que hacer, que lo que no iban a volverse rápido de dónde estuvieran pasando el fin de semana para votar. O sea, que puedo imaginar lo que pensaban realmente sobre perder el tiempo en ir a Correos a por la solicitud y tener que volver con las papeletas de nuevo.
Y ahora me pregunto por qué. ¿Por qué aquello por lo que nuestros padres lucharon ya no entusiasma?. ¿Por qué la democracia que tan díficil fue conseguir ha pasado a ser algo tan cotidiano que la gente no se da cuenta de la necesidad de seguir potenciándola?. Pues bien, creo que puedo resumir brevemente esas razones porque son las mismas que a mí me hacen pensar por qué voy a votar.
En primer lugar, no dudemos ni lo más mínimo, que los españoles estamos desilusionados con nuestra clase política. Lo de viajar en Business en vez de Turista de los europarlamentarios (y su posterior explicación de "nos hemos equivocado al dar al botón") no es más que la confirmación de que este país está cansado de ver que aquellos que nos representan, nos representan en un parlamento pero no saben qué nos preoucpa. Yo, simpatizante de uno de los grandes partidos (concretamente el de centro-izquierda), creo que ambos partidos están llevando un planteamiento ilógico, cada día mas lejano del pueblo (que no olvidemos que son los garantes de la democracia en la que se amparan), gracias a una ley electoral que garantiza su hegemonía. Esto nos lleva a pensar al siglo XIX cuando Canovas, Sagasta y sus coétaneos iban rotando en el poder. En esa época, amparados por una monarquía no tan democrática. En este caso, esta dualidad política está amparada por una ley electoral que sólo permite la representación en parlamento de aquellas formaciones políticas con un 5% de votos y la distribución de escaños/concejales siguiendo la ley de Hont. Es necesario para democratizar más este país una reforma exhaustiva de esta ley electoral.
En segundo lugar, España sigue estando dividida en dos. Pero no porque las nuevas generaciones hayan vivido una guerra, sino porque los políticos siguen alimentando esta idea de dos Españas. Una razón es la ley electoral. Otra razón es el deseo de crispación por parte de los grandes partidos que garantiza un fuego cruzado entre ambos, que hace que se alineen todos los de un lado de un partido, y todos los del otro en otro. Fuego cruzado. Disparen... Que si un terrorista finaliza su periodo de máximo encarcelamiento según el código penal y se escapa, es culpa del partido del gobierno. Que si un expresidente trata de amiguito a un dictador terrorista sanguinario, es culpa de el partido del cual es presidente de honor. No, señores. Un poco de lógica.
Y por último, España está descontenta de ver cómo no avanzamos. De ver, que cuando ocurre una calamidad económica se nos vende por un lado que "podía ser peor" y por el otro que ellos lo pueden hacer mejor pero solos, sin la ayuda de los que el pueblo eligió en su momento. Y así, en vez de unirnos como se ha hecho en algunos países (claro ejemplo Alemania, sin duda, el país con más proyección a día de hoy en Europa), lo que hacemos es aumentar ese ambiente que hace que mucha gente, como las dos chicas que me encontré en Correos, pasen directamente de votar.
Yo votaré sí, y votaré a mi partido, porque es el que según mi ideario político, más cercano a mí es. Y porque creo que al menos han tirado de este país en este tiempo, pese a que algunos, les encantaría que estuviera destruido, rescatado por Europa y en quiebra. Pero no, señores. Si nos hubieramos unido todos, quizás ya estaríamos fuera. Pero como han querido ir por separado, es responsabilidad de ambos todo lo que ha pasado. Y si los partidos pequeños pudieran tener algo de poder más allá de la ley de Hont, otro gallo nos cantaría.
Es hora de que el pueblo haga uso de su democracia. Deberíamos movilizarnos, movernos como hicieron nuestros padres. Lo que pasa, es que pensamos "más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer", pero sinceramente, deberíamos mostrar a los dos grandes partidos que UNIDOS es la única forma de crecer e intentar que los partidos pequeños tengan el peso que deberían tener (pese a no simpatizar yo con ninguno de ellos). Quizás así, las chicas de Correos, saldrían media hora antes de su casa para ir a votar, y ejercer el derecho, que no olvidemos, no siempre se tuvo en nuestro país.